Se pretendía bella

Pretendía pertenecer al momento mientras dudaba si sacarse el mugre de las uñas con un lapicero. Y merodeaba por caminos imaginarios que se había creado para ver si lograba creer en algo. Soñaba con caminar descalza sobre las nubes y luego caer junto con la lluvia para después resbalar por algún pétalo o simplemente para volverse parte del mar. Ilusiones paralelas a una realidad que le era indiferente. Sumisa se recostaba sobre las dudas para permanecer despierta mientras veía el tiempo pasar en una escoba curuba. Ahora ya no comía frutas. Y mucho menos las amarillas. Decía que la iluminaban por dentro y que no quería ser reconocida. Y se pintaba en los parpados flores blancas con acuarelas salpicadas de chocolate. Intentaba alcanzar con la lengua la punta de la nariz donde había caído una gota. Hacia un bizco con los ojos intentando enfocarse en un punto. Y no se permitía tararear las canciones de su abuela. Pertenecía a un presente bizarro cuyo objetivo desconocía, no se refería al futuro.

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