inocencia cuerda

Lagrimas derramadas.
Se acabaron las poesías
… y no tenía alientos para escribir una sola vocal más.


Intentando comprobar que vivíamos en la esquina del universo, atrapados... se había ido toda su verdad. Caminaba vacía por callejones oscuros, niebla, silencio.
Acompañada por la luna y sus mejores recuerdos.
Ansiaba poder organizar las hojas de los árboles que se caen cuando tropiezan con el viento.
Pero no lograba encontrar las hojas... todas se iban arrastrada, obligadas... o simplemente con un pensamiento erróneo. Así que cambio de idea...
Ahora quería convertirse en hoja… verde, amarilla otoño o simplemente en hoja...
Para poder saber a donde iban las otras...
Para perseguirlas.

No miraba nunca hacia su alrededor.
Le producía miedo pensar que existieran seres más extraños que ella. Permanecía cansada sobre una banca...
Sin saber a que categoría pertenecía...
Solamente sabía que se amarraba los zapatos.

Calmantes vacíos...
Efecto placebo...
Fetiches ridículos...
Pretendía pertenecer a un mundo real... guiada por pensamientos reales, vanos que ocupaban las mentes de mucha gente...

Se sentía diferente por no ponerse medias de un mismo color, por estornudar con los ojos abiertos y por poder morderse los codos...

Palabrerías, dichos... nada era real... sino hasta ser comprobado por los demás.

Comentarios

Entradas populares de este blog

La deformidad del anfibio

Sauce

Ellos