Entradas

Saltos

Palmeras, que se balancean de un lado para otro. El viento, confundido. Yo, observo desde mi ventana el cemento, imagino palmeras, que se mueven para todos los lados. Mi pelo, estático está confundido. Un cangrejo, se asoma, la arena le tapa los ojos, el viento lo balancea por unos segundos en el aire "puedo flotar" piensa, yo imagino al cangrejo pensando eso. Los cangrejos no piensan. Una libélula, se posa en el lavamanos de mi vecina, ella la saluda "abuela, me viniste a visitar." Rompo la melancolía "puede ser que tengas agua potable." El cangrejo se imagina a su abuela en la libélula, yo me imagino la palmera en éxtasis, coqueteándole al viento, que vuelve su confusión una danza, yo me imagino a la libélula buscando agua potable, y a una abuela sedienta.  

Fugaz

Es díficil imaginarte estática, cuando no paras de dar giros en mi cabeza, giros al ritmo de una salsa, escucho tu voz cantando alegre y siento el retumbar de tu pelo crespo con tus hombros al ritmo de alguna canción. Somos fugaces pienso, y lo pienso desde antes de todo esto, caminaba y veía a todo el mundo y pensaba en todo lo que tenía que estar sucediendo en sicronía para que la persona que tenía al frente pudiera seguir viva, y me preguntaba si de repente al corazón le daba por tomar un respiro?, o a algún orgáno por suspirar? Limpiando mi estantería de libros encontré el primer tomo de dos libros que prometiste eran para mi, ese mismo día cayó de algún lado un papelito que decía "return" lo puse con cinta sobre mi agenda de Aleida, fue la semana pasada. Todavía no puedo nombrarte en pasado porque todavía estás, pienso que cuando vuelva a pasar por los pasillos vas a aparecerte para abrazarme con tantas ganas, con tanto amor. Que dificil que es todo esto, sentirte tan ...

"Sal de mi rango de visión" dijo, y me sumergí

Imagen
Encuentro un pequeño punto luminoso, pequeñito y nítido reflejado en un borde de la piel, su piel, me enfoco en ese puntito para olvidar y sentir que todavía fluímos como antes y que todavía permanece la sonrisa constante y la fascinación. Estoy triste, desgastada y hace tiempo no escribo porque siento que se absorbió todo, hasta el impulso. No encuentro más palabras que llenen ese puntito brillante, tan brillante que perdió toda su información y se quedó como un destello. A veces quisiera que mi cama fuera agua, cálida con pequeñas corrientes frías y que sus pies estén de apoyo después de la sensación. Me encuentro en un sinfín y merodeo en las mismas sensaciones que acostumbradas me afectan cada vez más con menos fuerza. Tengo la costumbre de querer seguir adelante cuando lo que necesito es subir a la superficie y respirar.

Jugar

Siento en la punta de mi nariz la leve ventisca de un jueves que pasó hace varios años, tengo el recuerdo de lo insostenible que era llevar un par de orejas que iban perdiendo su color y no sentían nada. Recuerdo, a lo lejos el coro desafinado de voces conocidas unidas por una misma canción, que se repetía cada semana con el mismo desafine. En ese entonces no tenía noción del tiempo, flotaba junto con la nieve y parecía que cada instante fuera eterno, estaba rodeada de todo lo que más quería y todo lo que siempre había querido y lo que faltaba no hacía notar su ausencia. En un parpadeo, lo que dura un bostezo, el rechine de una silla acomodándose de vuelta en su lugar, todo se torna a lo sorpresivo pero no inesperado. Estoy ahora sintiendo una pesada ventisca en mi nariz que se confunde con lo estático del lugar y la falta de aire, en realidad se siente como si tan poco movimiento hubiera juntado varias partículas en un mismo lugar y las siento pesadas sobre un mismo punto que las so...

Lejos

Si te vas a desvanecer que sea lento, que no toques el borde de mis dedos para despedirte mientras me sonríes a lo lejos. Si te vas a desdibujar que sea de a pocos, déjame contemplar los rastros de tu figura y piel, los trazos que dejaron las ultimas declaraciones de amor. Si vas a escurrirte hasta volverte líquido que sea de a gotas así puedo saborearte una vez más. Si vas a evaporarte, fluir junto a las nubes y volar disfrázate de color para que te perciba y te pueda respirar. Si vas a camuflarte con la nada y desvanecer deja marcas que me permitan rastrearte, una pista, un por qué.

la mar

Es incompatible el sentimiento, subidas y bajadas que no se estancan y provocan desazón. Alguna vez escuché en el fondo de la habitación una promesa, la validez de tus palabras, el ensueño, la melancolía. Soy incapaz de proyectar noches sin cruzarte los pies en la cama, mañanas de café con leche renegadas, tardes de pesquisas bajo las sábanas. Soy incapaz de proyectar tranquilidad y sigo atada a la desazón de tus palabras enredadas en vino. Asumir sería la nueva tarea, son más las lágrimas que rebotaron en el suelo que las risas en las paredes. El corazón late atado a sueño del mañana que se derritió. Late ardiente, sulfurado de llanto, late pesado, carga el dolor y se atiene a su gravedad que presiona al pecho hacía el suelo, a convertirse en posición fetal, temblar de frío. Asumir cordura, la razón no logra explicar la decisión y se contempla a sí misma haciéndose amiga de la imaginación, que juega a la pelota con el gato blanco y proyecta imágenes esperanzadas en el lóbulo fron...

Mareada

Una vez, entrelazando los dedos dijiste que me querías. Así, sin mucho preámbulo, se fueron agotando las imágenes: mi rostro sobre la luz y tus ganas de verme en el fondo de cualquier esquina. Logré después de varios pasos alejar tus aullidos silenciosos, dejar de percibirte, y fuiste sólo recuerdo y pasos y sombra constante en muros cotidianamente recorridos. Conocí pues el amor en otro cuerpo y temblé de miedo pensando que venían de lo mismo y que estaba destinada al olvido y a lo pasajero. Soy diatriba de un buen verso de amor olvidado y muchas veces divago rincones de mentes de viajeros flotantes. Descalzos desdibujan las huellas antes enmarcadas y recitan poemas en idiomas inventados, que por alguna razón, logró entender. Soñó alguna vez el mar con poder frotarse la espuma en su vientre y todavía intenta que ésta no se desvanezca con el roce de la arena.