28 de Junio 2021

 En esta pequeña certeza,

todavía el anzuelo hala. 

Esa idea recurrente de un mejor mañana, 

la felicidad plena, el amor que no duele. 


La insistencia del lugar común, 

la resolución prevista, la indicada

¿Porqué saldría diferente todo ahora?

La cuerdita hala hacía arriba,

hacía ese lugar de incertidumbre

que se dibuja brillante y puro 

pero esconde miedos, ausencias.

 

Llorar a veces alivia,

y lo definitivo parece ser lejano.

Lo rotundo de un no se desdibujo en este juego, 

pareciera que es un sí en otro tiempo, 

en otro espacio. 

 

Caminar lento y deambular, 

 pensar en la arena, el sol y la playa, 

pensar en el mar, su fluidez, 

creerse ola y amarrarse a la corriente,

coger impulso para que te arrastre

a destinos diferentes.


Espuma fina que hidrata, que suena, 

que irradia paz, tranquilidad. 

Se sostiene inútilmente contra la arena 

sabiendo que igual tiene que dejarse ir. 


La resistencia ante lo inevitable

esperar llegar a un puerto distinto, 

mientras tanto, respirar.

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