Reciclando ciclos


Que difícil que el amor sea tan nostálgico a veces. En presencia del otro sentirnos tan ausentes y evocar el sexo como manera inmediata de sentirnos vivos, tangibles. Por eso te tocaba tanto, para impregnarme de tus texturas, para memorizar tus lunares de blanco que se acumulan en tus hombros. Para sentir tus dedos finos pero insistentes frotándome , penetrándome incansablemente, estremeciendo tu figura y dándome pequeños momentos de debilidad, el instante previo al orgasmo y el posterior puedo decir que son los momentos donde más cerca de mi te siento y después te desvaneces y vuelves a quedar a kilómetros, así tengas tu brazo amarrado a mi cintura, a mi cuello que tanto agarras, sintiéndome tan pequeña y frágil. Lo que no sabes es que soy un roble, chico pero fuerte y que por más fuego que produzcas en mi no me vas a poder quemar.

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