Aparte
A veces siento que es cuestión de
respirar profundo, dejar que el tiempo corra, mi ansiedad me ahoga y me siento frágil
frente a tu presencia. Quiero estar en tu posición y sentirme tan fuerte y
amplia. Tan desinteresada de todo mientras te corren las lágrimas. ¿Sabes hace
cuanto no puedo llorar? es un nudo que me hala desde adentro y me revienta de a
poquitos, me cuesta tragar porque pareciera que se clava ahí, en la garganta y
se confunde con reflujo y gastritis. Pocas veces me cuesta tanto comer como
cuando ese nudo se atraviesa y pocas veces he sentido ese nudo tan penetrante
en mi. De pronto si estoy enamorada y solo me doy cuenta por cuanto sufro. A
veces se nos olvida que el amor no siempre se manifiesta en felicidad y que a
veces nos debilita y nos despoja de nuestra dignidad, de lo que pensamos hubiéramos
hecho en ciertos casos, de lo que aconsejamos a nuestras amigas que hagan. Nada
vale para él. La razón parece agotarse más rápido que la propia frustración. Yo
me frustro y ahí pareciera que se estremece todo, sí, cuando te pienso en el
momento adecuado, yendo hacía un mismo lugar con las mismas ganas, sabiéndome presente
en esta necesidad de vivirlo todo y que te niegues a estar ahí, conmigo
mientras construyes amores platónicos en internet y depositas más palabras
bonitas y coqueteos en el pasado que en este presente que te pide a gritos que
lo valores y no me dejes ir. Pero yo sé, que cuando camine hacía adelante y atraviese
esas puertas tan pesadas tu me vas a dejar ir, y vas a entrar al mundo de la
mundanidad porque lo extrañas y vas a sentirte libre y vas a respirar hondo y
profundo y yo tendré que entender que nunca se trato de mi.
Comentarios