Escrito interrumpido

Resultado, negativo, tengo entre ceja y ceja pellizcos de tu mirada, entretanto una copa de vino blanco, saliva en mi boca, de tu boca. Preguntas y un contexto histórico preexistente nulo, nublado por mediaciones, por parpadeos, nublado por objetivos y ganas de seguir viviendo sin olvidar. Reproches y caricias suaves, que saben a melancolía, que se disfrazan de resentimiento, que adornan el panorama y tienen luz propia. Agotarse, subirse en la cima del árbol y no entender por qué, saber que no quiero caerme pero que tampoco sé bajar y me hacen falta escamas para nadar en el tiempo, sobre el aire pegajoso de un verano ausente. Entretanto una copa de vino blanco, saliva en mi boca, de tu boca. Mordiscos en lugares inesperados, suaves, agudos, le hacen acupuntura a las cicatrices, las sanan, rebotan las ausencias, los presentimientos, las dudas, se cae la toalla del baño de la habitación de al lado y no entendemos por que.

Sueños, con paisajes inmensos, personajes de caras bizarras, colonia, olor a restos de hombre en un ascensor, suspiros mundanos, poder tocarme la punta del dedo gordo del pie sin doblar las rodillas. Microbios rondando por las paredes [cambian de color aunque no los veamos] se disfrazan de alcantarillas, de rejas, manchas de pared, se caen con las lágrimas que derramamos, uno frente al otro, mirándonos con la misma tristeza y el mismo deseo. Entretanto una copa de vino blanco, saliva en mi boca, de tu boca.


Orgasmos precoces y tardíos, exhaustos y añorados, el golpe de la cama con la pared, sentimientos, amor brotando por las venas, rodando por el iris, vértigo, se acabo la inspiración.





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