Se me olvidó pegarte el corazón


Simplemente, en la idea se pierde el pensamiento.
En lo oscuro y abstracto.
Se van perdiendo las mantas,
En el cruce de los tobillos que se rozan y crean pensamientos divinos...

Se caen, de la atmósfera, y se vuelven nada.
Mientras caminan, galopan, se arrastran, corren, saltan.... y paran.

Frente a un árbol de pistachos, la luna rebotando en las nubes, la cabeza dentro del agua y la mente perdida en un lugar bizarro... la locura, el lobo y el pensamiento ambiguo rodean la perspicacia de aquella noche que se quedo estática retando al tiempo.

Miente.. le decía... pero el tiempo... simplemente se negaba....

Allí.... el pensamiento reposaba en la idea que lo había suprimido,
Lo oscuro y abstracto se volvía cada vez mas dudoso,
Las mantas iban redescubriéndose,
Y los tobillos ya no se rozaban... temiéndole al silencio y a la ausencia de los segundos (que se perdieron en la atmósfera...) volviéndose otra vez algo.... flotantes.... agobiados.... sin nada...

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