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Mostrando entradas de 2023

Brunelo

La casa se siente vacía, la casa se siente vacía, la casa se siente vacía, tengo un hueco que me inunda, tengo un vacío que me inunda, tengo la permanencia, tengo la incertidumbre, tengo la causa, el principio, lo qué más temía, el final. Tengo el inicio de una nueva forma, de una nueva forma de habitar los vacíos, de una nueva forma de sentir los agujeros, de una nueva forma de habitar los espacios, mi casa se siente vacía. Tengo una nueva noción de profundidad, de agudeza, tengo lo innombrable, la falta, la ausencia. En mi cotidianidad no estás más tú, decirlo es volverlo real, ya.no.estás. No puedo tocarte, olerte, sentirte, no puedo escucharte, medir tu peso en mi espalda, en mi pierna, en mi costilla, no puedo apoyar mi frente contra la tuya, sentir tu nariz húmeda, sentir los latigazos de tu cola, no puedo sobarme con tu suavidad, con tu sutileza. Tu amor, mi amor, nuestros corazones, se va el tuyo con una parte del mío, se queda el mío con una parte del tuyo, eres inmortal, eter...

Un jardín

El vacío, la plenitud,  un punto fijo, tu oscuridad.  Enseñarme a la quietud, dentro de tanta ráfaga, al silencio, a merodear tus pasillos en puntas. Agotar los recursos, esperar, vuelve quién no se quiere ir, bienvenido seas, no quiero esperarte. Tus silencios, mis prisas, que agarres sutilmente mi cadera,  un beso, tu melancolía,  mis metáforas, soñar con un mundo distinto, no poder hacer nada. Mecerme en el tejido de colores, al lado del árbol, del aroma, del verde preciso, con la luz perfecta, horizontal entrelazándome con el horizonte, el naranja y la piquiña en el pie izquierdo,  rascarme contra tus pelos y relieves.  Tomarse las cosas demasiado en serio,  soñar con aprender a soltar, soltar y que sigamos flotando. un jardín, soñar ese jardín,  anhelarlo, que se cumpla.

silencio

Yo lluevo, a veces deslumbro, tengo leves presentimientos, angustias, un eco que golpea el centro. A veces soy consciente de cómo respiro, forma mórdida de meditación,  esquivar la ansiedad, pedirle socorro a la calma. Tener en la punta, en la yema la sensación buscada,  dejarla ir.