Día 13 - Marzo 27 2020 -
A veces siento que somos migajas, que logramos con nuestras texturas formas, cobrar algún sentido. Perseguimos con demasiadas fuerzas caminos que no conducen a ningún lado y nos aferramos al destino con terquedad y desmesura, ignorando que no lo controlamos. En estas pausas podemos respirar, apreciar un paisaje que contiene una realidad diferente a la que pensábamos existía. Los personajes que nos habitan el corazón no son los mismos que caminaron por nuestros suelos. Queremos versiones de las personas, las que proyectan nuestros anhelos. Hoy la migraña no dejó existir a Elisa y se le fue arrugando de a poco el corazón. Sigue fragmentando pedazos de un espejo que ya estaba roto. Se divide en partículas que intentan desdibujarla. La noche y la lluvia logran cobijar su desmesura y en la quietud y el silencio logra respirar con más calma. No se puede perder lo que nunca se ha tenido.