El pequeño rincón
Hay una pequeña forma de ver el mundo, desde un pequeño rincón, tan minúsculo que nos perdemos entre la maleza, y a veces sabiéndonos tan extraños decidimos pretender pertenecer a él. El mundo entonces se convierte en un lugar lleno de nostalgia. A veces la repetición pareciera que puede traer resultados diferentes, insistimos en tejer las mismas telas con los mismos hilos sin que se armen agujeros demasiado grandes y nos encontramos remendando nuestras propias cortaduras, y pareciera que nos rendimos pero disfrutamos los chuzones de la aguja al enhebrar el hilo, al traspasarlo por el grosor de la fabrica encontrándose casi que a propósito con nuestras yemas que sangran recordándonos que estamos vivos. El dolor entonces se desdibuja, nos sentimos llenos de una angustia que se va a expandiendo tanto que pareciera que nos asfixia y en la respiración revelamos nuestros miedos, pero no hay receptor cercano, nos quedamos con la intermitencia sin tener que dar ...