El pasar
A veces reconocemos rostros, nos sentamos junto a ellos, miramos hacía el frente, decidimos igualar su punto de vista encontrar hacía donde se dirigen sus miradas. Hablan, en ese impulso de aire que se vuelve eco no reconocemos a nadie, dudamos, a veces pensamos que con otra voz podríamos identificarlos mejor, podríamos llamarlos por su nombre, sabríamos incluso qué nos quieren decir cuándo pronuncian continuamente palabras que parecieran andan sueltas. El movimiento nos confunde. Antes se movían más rápido, pensamos sus brazos no parecen tan sueltos, sus pies están demasiado rígidos, la tensión no corresponde, antes la frente era más plana, el andar más pausado. Reconocemos la curvatura de las uñas de los pies que se asoman un respiro de alivio, sabemos que sí es quién pensábamos la voz tiene texturas. Hoy ha sido un día difícil, caminar en subida constantemente hace que cuando estemos sobre terreno plano el ritmo varíe los brazos cargan con más capas de ropa...