Entradas

Mostrando entradas de noviembre, 2018

oubli

Esto lo escribí el 3/3/2017 y lo vengo a publicar en Noviembre dándome cuenta otra vez que mis nostalgias y desamores siempre caen en esta misma fecha. ---- Eran los pájaros ¿sabes? los que nos recordaban, ellos se posaban todos los días en el mismo cable, en la misma calle y nos veían pasar, cogidos la da manos, dándonos un beso, apretando nuestros puños. Ellos se preguntaban donde estábamos, que había hecho el tiempo con nosotros, si el mundo nos había deslizado hacía otra esquina en alguno de sus 8760 giros diarios que daba al año sobre sí mismo. El sol se escondía y la luna rebotaba desde el atardecer en un rincón del cielo llamando la atención, no era muy partidaria de las personas que caían al suelo a media noche sin notar su presencia, ella prefería que le escribieran una canción, que con guitarras, de rodillas, con plegarias desesperadas le rogaran por un mejor día, nadie le pedía al sol por una noche mejor, todas las peticiones iban directo hacía la luna,  la luna aleg...

Aparte

A veces siento que es cuestión de respirar profundo, dejar que el tiempo corra, mi ansiedad me ahoga y me siento frágil frente a tu presencia. Quiero estar en tu posición y sentirme tan fuerte y amplia. Tan desinteresada de todo mientras te corren las lágrimas. ¿Sabes hace cuanto no puedo llorar? es un nudo que me hala desde adentro y me revienta de a poquitos, me cuesta tragar porque pareciera que se clava ahí, en la garganta y se confunde con reflujo y gastritis. Pocas veces me cuesta tanto comer como cuando ese nudo se atraviesa y pocas veces he sentido ese nudo tan penetrante en mi. De pronto si estoy enamorada y solo me doy cuenta por cuanto sufro. A veces se nos olvida que el amor no siempre se manifiesta en felicidad y que a veces nos debilita y nos despoja de nuestra dignidad, de lo que pensamos hubiéramos hecho en ciertos casos, de lo que aconsejamos a nuestras amigas que hagan. Nada vale para él. La razón parece agotarse más rápido que la propia frustrac...

Reciclando ciclos

Que difícil que el amor sea tan nostálgico a veces. En presencia del otro sentirnos tan ausentes y evocar el sexo como manera inmediata de sentirnos vivos, tangibles. Por eso te tocaba tanto, para impregnarme de tus texturas, para memorizar tus lunares de blanco que se acumulan en tus hombros. Para sentir tus dedos finos pero insistentes frotándome , penetrándome incansablemente, estremeciendo tu figura y dándome pequeños momentos de debilidad, el instante previo al orgasmo y el posterior puedo decir que son los momentos donde más cerca de mi te siento y después te desvaneces y vuelves a quedar a kilómetros, así tengas tu brazo amarrado a mi cintura, a mi cuello que tanto agarras, sintiéndome tan pequeña y frágil. Lo que no sabes es que soy un roble, chico pero fuerte y que por más fuego que produzcas en mi no me vas a poder quemar.