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Mostrando entradas de marzo, 2008

ÑIÑEZ

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Que no quiero que se caigan los pétalos . Quiero que se queden en las rosas.... no adentro de paqueticos con huequitos "para que respiren" sino en los jardines naturales... si esos que no siembra nadie, sino que nos encontramos cuando caminamos en pisos vacíos. Que nos sorprenden cuando estamos distraídos, y que nos encanta pisar. Yo había dibujado un caminito , con el fin de irlo a caminar. Yo había recolectado piedritas para tirarlas al pasar. Entre noches de desvelo. El aburrimiento agotaba mis ideas, y no tenia en nada más que pensar. Entonces me ahogaba en hojas de papel , y la tinta de los lapiceros la iba gastando mientras las horas pasaban y las palabras quedaban impresas. Si para que no se las comiera el aire , para que no se las devorare el tiempo. Y después no las leía... las arrinconaba en una esquina ... las guardaba en un cajon esperando volverlas a ver en la esquina del universo ... ojala pudiera grabar mis pensamientos para escucharlos y para mandarlos en ...

Seamos realistas. Busquemos lo imposible

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Soy una parte del ermitaño perdido. La otra se quedo guardada en un cajón amarillo al lado del vestier donde se cambiaban los gansos antes de ir a pasear a los patos. Y no caminaban… nadaban en tierras secas buscando el agua para volar. Los cienpieces cojos buscaban muletas para rodar entre colinas abiertas donde se escondía el sol. Si, se escondía, le temía a la luna por que se había vuelto loca y quería aparecer de día y renunciar a la noche. Ahora ya no quiero escuchar música, la quiero cantar… la quiero crear. Y en el cielo me voy a encontrar con Los Beatles solo para sacarlos a bailar. Ahhh es que ya no quiero caminar… es que ya no quiero bajarme de los carros por las puertas… ya no me quiero montar. Sugiero un corte de pelo mas anticuado y quiero que los pantalones sean morados. Prefiero que los zapatos de ballet se los pongamos al gato para que ande de puntitas por el tejado. YA NO QUIERO JUGAR MAS CON PELOTAS… me canse de perseguirlas… ahora quiero construir cubos de hielo sent...

Morado y Negro (Yusi & Dew)

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AH!!! Casi tocas la luna... ¿no? ¿Cuéntame como fue? Me dijo que la había visto ocultarse tras las nubes... ¡Bah! Eso no sirve... así de simple... no sirve.... Siempre la vamos a encontrar... Yo había planeado una tarde de luna llena con dos tazas de café oscuro... sin azúcar... ni amargo... solo café. Y no salió... Nos dejo esperándola con los pies descalzos y la cabeza en alto Me duele el cuello... ¿y a ti? Me dijo que por la mañana con el vapor del agua caliente en el vidrio de la puerta de la tina la había citado... ¡Nah! no llego... Que raro… ¿no? Pero mírate... ahí estas... observándola con los dedos gordos... No musito palabra... ¿o si? ¿Que te dijo? Seguramente opto por permanecer ahí... estática... en un permanente acto de presencia... ¡QUE MOMENTO! Preséntamela otro día que la volvamos a cruzar.... yo la quiero saludar con los dedos de los pies... quiero que mis plantas choquen con su luz y la bloqueen... de pronto llevo mi cámara... ¿Será que es tímida? No creo... ¿QUE TE DI...

Dormir = Soñar

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Tenia ganas de escribir con lápiz... en una hoja limpia... pero el lápiz ya no tenia punta... y la hoja tenia huellas que pensé podrían servir para un capitulo de C.S.I... Y tenia dudas que me disfrazaban con ingenuidad... corazón inocente... con una capa amarilla cubierta de esperanzas que se iban volando con el viento y se convertían en estrellas... si esas estrellas... esas a las que les pedía deseos en noches oscuras, silenciosas y sin luna... Y como extrañaba la luna... mi fiel compañera. Como la extrañaba... testigo de mis pensamientos, mis esperas y cómplice de largas noches solitarias y pensativas... ella me guiaba en pensamientos... ahora me sigue. Y me gustaba que reconociera que me piensa... que se acordaba de mí, mientras me desvelaba pensando en las frases que un día le diría... escritas con lápiz en hojas limpias de papel decoradas con besos invisibles de vaselina y domingos en espera de una visita. Habíamos recorrido el tiempo y no era optimo esperar... las noches me rec...

inocencia cuerda

Lagrimas derramadas. Se acabaron las poesías … y no tenía alientos para escribir una sola vocal más. Intentando comprobar que vivíamos en la esquina del universo, atrapados... se había ido toda su verdad. Caminaba vacía por callejones oscuros, niebla, silencio. Acompañada por la luna y sus mejores recuerdos. Ansiaba poder organizar las hojas de los árboles que se caen cuando tropiezan con el viento. Pero no lograba encontrar las hojas... todas se iban arrastrada, obligadas... o simplemente con un pensamiento erróneo. Así que cambio de idea... Ahora quería convertirse en hoja… verde, amarilla otoño o simplemente en hoja... Para poder saber a donde iban las otras... Para perseguirlas. No miraba nunca hacia su alrededor. Le producía miedo pensar que existieran seres más extraños que ella. Permanecía cansada sobre una banca... Sin saber a que categoría pertenecía... Solamente sabía que se amarraba los zapatos. Calmantes vacíos... Efecto placebo... Fetiches ridículos... Pretendía pertenecer...

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Creía que se le iba a caer la ultima pestaña, y caminaba coja por calles cubiertas de rosas amarillas.... quebradas, sin nada que decir... de esas que tiran las mujeres ahogadas en penas recordando momentos, inventando excusas... Nada es igual a todo. y pensamos que las cosas van a mejorar... creíamos que nos íbamos a caer de esa cama sostenida por dos tablas cubiertas de telarañas que había construido el tiempo... saciados... nadie quería nada mas... solo dormir... solo comer... RENUNCIAMOS A CAMINAR No tenemos ganas de comer helado... y el gris no nos combina con los zapatos... predecimos futuros y caminamos juntos con las manos sueltas... las uñas arregladas y los dedos llenos de tierra. Se nos acabaron las ganas. y nos conocemos con los demás... esos que descubren el pasado con solo verte la pupila y que pretenden acariciarte entre mantas mojadas por la lluvia... si esos, esos que se niegan a hablarle al viento... Se esconden entre sueños robados Mira al rededor... descubre puertas...

Se pretendía bella

Pretendía pertenecer al momento mientras dudaba si sacarse el mugre de las uñas con un lapicero. Y merodeaba por caminos imaginarios que se había creado para ver si lograba creer en algo. Soñaba con caminar descalza sobre las nubes y luego caer junto con la lluvia para después resbalar por algún pétalo o simplemente para volverse parte del mar. Ilusiones paralelas a una realidad que le era indiferente. Sumisa se recostaba sobre las dudas para permanecer despierta mientras veía el tiempo pasar en una escoba curuba. Ahora ya no comía frutas. Y mucho menos las amarillas. Decía que la iluminaban por dentro y que no quería ser reconocida. Y se pintaba en los parpados flores blancas con acuarelas salpicadas de chocolate. Intentaba alcanzar con la lengua la punta de la nariz donde había caído una gota. Hacia un bizco con los ojos intentando enfocarse en un punto. Y no se permitía tararear las canciones de su abuela. Pertenecía a un presente bizarro cuyo objetivo desconocía, no se refería al f...

Momentum

Me tocaste la punta de la nariz... estaba fría y seca. Me preguntaste si iba a llorar, con voz melancólica. Dudaba si era falsa si era cierta. No tenía en nada que pensar. Mi mente cambiaba de colores que no combinaban. Me distraje por un segundo. Me pediste una sonrisa. No la fingí. La actué. No la creíste. Y se te habían acabado los chistes. Empecé a tararear una canción. Una de esas que se tocan con flauta o se tocan con una sola mano en piano. Tú no entendías. Nunca la habías escuchado. Entonces te di a entender con la mirada que no estaba triste. Y no me creíste. Fije la vista a un punto desconocido y del cual no me acuerdo. Pretendiendo ignorarte. O volverte indiferente. Tú por el contrario no dejabas de mirarme. Sentía el peso de tus ojos sobre mis cabellos que querían formar un nudo para bloquearte la vista. Tú no tenías la culpa de nada. Ni el tiempo. Ni la vida. Y mucho menos el ayer. Miraba hacia el piso intentando encontrar recuerdos para recoger. Para convencerme que algun...

Uno aquì... otro allà

Mantel arrugado. Se te cayó un arete. Y no lo pudimos encontrar. Caminamos juntos. Parecíamos un par de zapatos rojos. Como los míos. Esos que te gustan. Que se ensucian y se ven más lindos. Susurros en los oídos. Nos acordamos de las risas. Contamos las estrellas. Tomando chocolate caliente. Debajo de las cobijas en pleno frió de Bogota. Hablamos de esto y de lo otro. Y volvemos a recorrer las huellas. Por que no pretendemos cerrar los ojos para irnos a dormir. Se nos agotan las ideas. Y le cantamos una canción de cuna al pensamiento. Las pestañas ya no aguantan su propio peso. Te hago cosquillas para cambiar el tema. Y volvemos a guardar más momentos. De esos que algún día vamos a volver a recordar. Te doy un beso en la punta de la oreja izquierda. Te acurrucas. Se caen las cobijas al suelo. Me da frío . No me abrazas. Tiemblo. Me das un beso. Nuestras manos se encuentran. Pretendiendo no volverse a soltar. No somos un par de enamorados. Solo estamos jugando a amar.

Pensamientos INSENSATOS

Moretones minúsculos que se apoderan de las pesadillas verdes que te ven pasar volando por las nubes negras que con fallidos intentos quieren hacer llover. Mi universo falso y paralelo crea verdades insensatas que se convierten en sueños que nadie quiere creer. Paranoia absoluta cuando mencionan que las libélulas se negaron a merodear por aguas puras. Y se cayeron los relojes que colgaban de la correa que dejaste colgada en el techo de tejas donde una vez jugamos a convertirnos en felinos inquietos con ojos verdes y amarillos para que nos confundieran con luciérnagas. (Y EL FRIO). Las agujas fosforescentes se refundían de noche y pretendían no ser encontradas por el ciego que con gafas ocultaba la mentira de su presente. Lagrimas escarchadas caían adornando la habitación, hipócritas, cómplices de los parpados que las hacían caer. Jugaban a chocar con los labios gruesos y pálidos. Las arañas pedían ser sirenas y las sirenas jugaban a tener cuatro patas, que cada quien se conforme con su...